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lunes, 15 de octubre de 2007

Blogacto



Eres/ tierra

mujer

eres hombre


te eriges/ erizas

por los caminos del aire y la luz inciertos

Y

el hombre y la mujer

te trabajan el deseo

te abren y seducen tu semilla

gota a gota horadan

tu determinación

gota a gota la renuevan

un día/ maldicen tu albedrío

otro/ se conquistan

se tienden sobre tu hechizo

no se contentan

Y

sobre tus venas

sobre tus temblores

te yergues

te cultivas y te bebes

Y

en la sed de mis hendijas

los pozos de la amargura

siegas con tus propias cuerdas

las ceres de mi mirada enverdecida


Y me alimentas y me agotas

Y te dejas

Y exhaustos

Y unos caminos

Y besos

Y de tus brazos trillados


Y, ah, cuando nos descubras tu sexo

tierra

ah de los signos/ de los días/ del trabajo



martes, 21 de agosto de 2007

Apunte callejero


En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos

senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas. El ruido

de los automóviles destiñe las hojas de los árboles. En un

quinto piso alguien se crucifica al abrir de par en par una

ventana.

Pienso en dónde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes,

que se me entran por las pupilas. Me siento tan lleno

que tengo miedo de estallar... Necesitaría dejar algún lastre

sobre la vereda...

Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí, y de

pronto, se arroja sobre las ruedas de un tranvía.


Oliverio Girondo



Este poema habla sobre la monotonía de la ciudad, y su cotidianeidad. Girondo mezcla la realidad con lo surrealista. Él describe la ciudad y su aspecto. Está tan plagada de objetos que el protagonista no logra recordarlos, no puede grabarlos y siente que va a estallar, o morir. La realidad se encuentra en la descripción de la ciudad, y lo surrealista en que se quiere morir, ya que no lo dice textualmente sino que describe su sentimiento a través de expresiones surrealistas como “…mi sombra se separa de mí [...] se arroja sobre las ruedas de un tranvía”, o “en un quinto piso alguien se crucifica...” o “Necesitaría dejar algún lastre sobre la vereda”, ese lastre es su cuerpo.

Retomando el tema de la monotonía, esta es una característica que el poema describe como la principal en una ciudad, ya que habla de una familia gris, gris el color del aburrimiento, de la mediocridad, color del asfalto de la calle, del cemento de las casas.

Girondo dice que “el ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles”, esto se interpreta como que la tecnología, el nuevo mundo, opaca a todo lo natural, ya no se puede apreciar la belleza de una ciudad. Estos automóviles se identifican como un objeto más de la ciudad. Ya no queda más verde de los árboles sino el simple y aburrido gris de la calle.

Su título se relaciona directamente con el texto, ya que podemos enumerar los elementos de la calle, como las mesas, el café, los autos, árboles, ventanas, quioscos, faroles, vereda, esquina, tranvía, en una lista tomada como apunte, que se llama, entonces, apunte callejero.